16 ene. 2016

Balas. Balas.


Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven: son palabras.
 
Balas. Balas. 
Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas.
¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!
 
Balas. Balas. 
Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.
 
Balas. Balas. 
Siento esta noche heridas de muerte las palabras.

                                              Rafael Alberti

4 comentarios:

  1. ..............¿qué comentarte si lo dirán las palabras?
    crajjjjjjhhhhhhhh!!!!!!!!!

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  2. Muchos están así por las balas que se disparan a sí mismos con la munición que ponen otros (las balas son acogedoras y dan de comer al militarismo imperante y creciente). Nada cambia con las balas sólo que las armas cambian de dueño. Mientras existan las balas siempre habrá una canción que balar.

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    Respuestas
    1. Alberti, en sus circunstancias, tenía razón cuando escribió este poema. Tú, en las tuyas, también la tienes.
      Ojalá nunca tengamos que matar para defender cuanto amamos. Ojalá nunca te veas en le tesitura de tener que elegir entre la vida de la gente que amas y la de sus verdugos.

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