23 ago. 2016

La puerta de cristal - Luis Auserón





2 comentarios:

  1. El yo cartesiano fluyendo en vapores etílicos, y, claro, no es de fiar.

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    1. Kierkegaard se angustia al reconocer que la posibilidad no tiene límites y que, por tanto, cualquier cosa, sea buena o mala, puede suceder.

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