29 jun. 2016

¡ Me cago en su Excelencia ! - Suburbano





¡Gracias Mareva! ¡Salud!

ME CAGO EN SU EXCELENCIA

Ha de saber su Excelencia
Que la cosa anda jodida
Que el hambre no da guarida
Y se acaba la paciencia.
Ante esta triste evidencia
Reniego del vasallaje
Y me lanzo al abordaje
Cagandome en su Excelencia.

En su Excelencia y de paso
Me cago en su beneficio
En su carácter fenicio
Y en el vino de su vaso.
En el juez y en su justicia
Por no ser ciega ni tuerta
Y dejar la puerta abierta
Al poder y su avaricia.

Y siguiendo el desacato
Me cisco en la Bula Santa
Porque con la muerte achanta
Al que no come en su plato
Que si malvado es Usía
Mas malo es quien le bendijo
Dándole casa y cobijo
Dentro de su sacristía.

Y también hay para el Rey
De este imperio sacro santo
Por ser el Rey del espanto
Aunque piense como un buey.
Si es mas cruel nace garrote
Si mas falso, relicario
Si mas avaro, vicario
Si mas Rey, tonto del bote.

Repartida la inmundicia
Entre Reyes de retrete
Ratas de toga y bonete
Y ladrones con franquicia,
Hoy apelo a mi conciencia
Y termino mi diatriba
Como empecé mas arriba
Cagándome en su Excelencia...



24 jun. 2016

Once in a Lifetime








Lueve todo el tiempo...





Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. 

Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortazar

20 jun. 2016

Hay una hondonada con un nido de bestias blancas.







En el bosque hay un pájaro, su canto os detiene y ruboriza.

Hay un reloj que no suena.

Hay una hondonada con un nido de bestias blancas.

Hay una catedral que desciende y un lago que sube.

Hay un pequeño carruaje abandonado en la espesura que baja corriendo por el sendero, lleno de cintas.

Hay una banda de cómicos en trajes de teatro, percibidos en el camino a través de los confines del bosque.

Hay, en fin, cuando uno tiene hambre y sed, alguien que os expulsa.


Arthur Rimbaud


18 jun. 2016

Ya no te espero - Silvio Rodríguez



Ya no te espero, 
llegarás pero más fuerte, 
más violenta la corriente, 
dibujándose en el suelo, 
de mi pecho, de mis dedos, 
llegarás con mucha muerte. 

Ya no te espero, 
ya heché abajo ayer mis puertas, 
las ventanas bien despiertas, 
al viento y al aguacero, 
a la selva, al sol, al fuego, 
llegarás a casa abierta. 

Ya no te espero, 
ya es el tiempo que fascina, 
ya es bendición que camina 
a manos del desespero, 
ya es bestia de los potreros, 
saltando a quien la domina. 

Ya no te espero, 
ya estoy regresando solo, 
de los tiempos venideros, 
ya he besado cada plomo 
con que mato y con que muero, 
ya se cuándo, quién y cómo. 

Ya no te espero, 
ya he liberado a tu patria, 
hija de una espera larga 
y hay un primero de enero 
que funda a sus compañeros, 
con la sed de mi garganta. 

Ya no te espero, 
porque de esperarte hay odio, 
en una noche de novios, 
en los hábitos del cielo, 
en madre de un hijo ciego, 
ya soy ángel del demonio. 

Ya no te espero. 
Ya no te espero.


15 jun. 2016

QUIERO - Loam



Quiero que el paro crezca hasta alcanzar de una puñetera vez el 100% de la población (ahí os quiero ver, explotadores).
Que el índice Nikkei sea el dedo del trabajador nipón señalando la salida definitiva de la fábrica.
Quiero que el capital no sea la capital del mundo nunca más.
Que las voraces Bolsas se vacíen, que se colmen las de los desheredados y que los parquets se conviertan en parques.
Que el Mercado Bursátil se derrumbe y el de abastos vuelva a ser cotidiana celebración del alimento compartido.
Quiero que todos los días sean fiesta de no guardar nada.
Quiero que el tiránico hormigón sea vencido por una bandada de pompas de jabón.
Quiero que se fundan alambradas, llaves y cajas fuertes en la fragua de los puentes.
Que las cifras se rindan incondicionalmente a la necesidad y que devuelvan al hambre su pan y al pan su miga.
Quiero que el suelo devore las alfombras y los caracoles las escaleras.
Quiero al pueblo presente, sin representantes.
Quiero que la vida ascienda por su propia savia y que las coronas caigan por su propio peso.
Quiero que la agujereada tierra devuelva sus heridas a los bombarderos y a los acorazados.
Quiero que la altura de miras no sea un mirar desde la altura.
Quiero que la necesidad, la urgencia y la poesía no sean meras palabras.

12 jun. 2016

Lauro de Bosis, Ícaro antifascista.





En 1930 Lauro de Bosis [poeta] funda en Italia la Alianza Nacional, una organización clandestina que distribuía propaganda anti fascista. Era el fruto de su fervorosa adhesión a la libertad de expresión, que lo llevó a anteponer lo político a la poesía y al deseo amoroso, y a unirlo todo en un solo acto. Cuando en diciembre de ese año dos de sus principales colaboradores fueron detenidos y condenados a quince años de prisión, decidió enfrentarse personalmente a la dictadura.

Secretamente se instaló en Marsella.  El 3 de octubre de 1931, con unas pocas horas de experiencia como piloto, partió de esa ciudad rumbo a Italia en un avión Klemm L25. Llevaba consigo dos textos de su autoría reproducidos en cientos de miles de volantes donde atacaba al gobierno de Benito Mussolini.

Después de exponer sus razones para detestar a Mussolini (“El Fascismo sólo existe por sus excesos; sus excesos son su lógica”), relata cuál va a ser su acción de guerra: lanzar sobre el cielo de Roma panfletos exhortando al pueblo a despertar del ensueño totalitario. Acaba su testamento heroico con una justificación: “Tal y como uno arroja pan sobre un pueblo hambriento, sobre Roma debe arrojar libros de Historia”.

Hacia las ocho de la noche sobrevoló Roma. Volaba tan bajo que pareció ascender por la Escalinata de Piazza Spagna, recuerdan algunos testigos. Los volantes cubrieron plazas y cafés de la capital italiana y hasta un cine al aire libre. Minutos después huía rumbo al Mar Tirreno perseguido por cuatro aviones cazas de la Fuerza Aérea Italiana. Su pequeño aeroplano de madera jamás fue hallado.

Contar la visión de su propia muerte y luego seguir al pie de la letra lo escrito, no fue en él más que un correlato del mito de Ícaro que, como una obsesión, lo acicateara durante su corta vida. Había creado el guión y lo representó con plena frialdad. Creyó ingenuamente que con su martirio y sus textos bastarían para que el fascismo se desmoronara. Su fe en el poder de la palabra fue tan absoluta como ciega, su idealismo tan puro y desmesurado como suicida.

Historia de mi muerte (fragmento) Mañana a las tres, sobre un Prado de la Costa Azul, tengo una cita con Pegaso. Pegaso –es el nombre de mi avión- tiene el lomo rojo y las alas blancas, y aunque tiene la fuerza de ochenta caballos es esbelto como una golondrina. Se emborracha con gasolina y brinca en los cielos como su hermano de antaño, pero, si quiere puede deslizarse en el aire de la noche como un fantasma (…) (Con él) iremos a Roma para propagar al aire libre esas palabras de libertad que, desde hace siete años, están prohibidas como un crimen. Y con razón, porque si se permitieran conmoverían a la tiranía fascista en pocas horas. Todos los regímenes de la tierra, hasta el afgano y el turco, pueden permitir a sus súbditos un poco de libertad: solo el fascismo, para defenderse, está obligado a aniquilar el pensamiento. No se le puede reprochar que castigue la fe en la libertad y la fidelidad a la Constitución italiana más severamente que el parricidio: es su única posibilidad de subsistir (…)  Mi muerte sólo podrá aumentar el éxito de mi vuelo. Como todos los peligros están al regreso, nada podrá ocurrir sino después que haya enviado mis 400.000 cartas, que de ese modo estarán mejor recomendadas! (…) Después de haber volado a 4.000 metros la isla de Córcega y la de Montecristo, llegaré a Roma hacia las ocho, después de haber hecho en vuelo planeado los últimos veinte quilómetros. Aunque hasta ahora no hice más que siete horas y media de vuelo, si caigo no será por un error de pilotaje. Mi avión no hace más que 150 quilómetros por hora y los de Mussolini hacen 300. Y hay novecientos que recibieron la orden de abatir cueste lo que cueste con su ametralladora a cualquier avión sospechoso. Tanto mejor: valdré más muerto que vivo. 
Lauro de Bosis

http://letras-uruguay.espaciolatino.com/alzugarat/lauro_de_bosis.htm

5 jun. 2016

A beneficio de los huérfanos - Desde Santurce a Bilbao Blues Band



A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital;
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.

Las tarjetas de canto dorado
anunciaban...
La marquesa iba a dar una fiesta
que daba…
y tan caritativa
y siempre tan cristiana
la iba a dar...

A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital;
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.

El señor embajador,
hablaba con la marquesa
y engullía con presteza,
sandwichs de jamón de york.

Y la de Floró Mayor,
hijastra de una ex princesa
husmeaba las bandejas
detrás de un whisky on the Rocks.

Pero la husmeaba…
A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.

Y la de Floró menor,
flirteaba sin reposo,
en ausencia de su esposo,
con un joven parecido
a Rodolfo Valentino,
con un algo de cretino
y un algo de gigoló.

Pero flirteaba…
A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.

El duque don Baldomero
vomitaba con esmero
encima de un camarero
las huevas del esturión.

Y el conde de Estropajera,
de una forma harto grosera
pellizcó a una camarera
sin ninguna precaución.

Pero peñizcó…
A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.

A las 10 de la mañana
los huérfanos trabajaban.
Y los pobres mendigaban.
Los invitados... roncaban.

Y roncaban...
A beneficio de los huérfanos,
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital
los huérfanos, los huérfanos
y de los pobres de la capital.


Chicho Sánchez Ferlosio - Son para turistas (Nicolás Guillén)







Son para turistas

No me paguen porque cante 

lo que nos les cantaré; 
ahora tendrán que escucharme 
todo lo que antes callé. 

¿Quién los llamó? Gasten su plata, 
beban su alcohol, cómprense un güiro, 
pero a mí no, pero a mí no, pero a mí no.

Todos estos yanquis rojos 
son hijos de un camarón, 
y los parió una botella, 
una botella de ron. 

¿Quién los llamó? Ustedes viven, 
me muero yo, comen y beben, 
pero yo no, pero yo no, pero yo no.

Aunque soy un pobre negro, 
sé que el mundo no anda bien; 
¡ay, yo conozco a un mecánico 
que lo puede componer! 

¿Quién los llamó?  Cuando regresen a Nueva York, 
mándenme pobres como soy yo, 
como soy yo, como soy yo.

A ellos les daré la mano, 
y con ellos cantaré, 
porque el canto que ellos saben 
es el mismo que yo sé.


Cupidon s'en fout






3 jun. 2016

Ni el retrato de un abuelo que ganara una batalla




Ante la amenaza de inundaciones, personal del museo de El Louvre
se dispone para poner a salvo las obras que éste alberga.



¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!

León Felipe



Refugiados sirios huyendo de la guerra a punto de ahogarse




2 jun. 2016

Alguien que desde lejos - Carmen Blázquez




Alguien que desde lejos 
se parece a mí

cuando me acerco 
se parece a ti

Está sacando agua de un pozo
y me la ofrece

Entonces siento la sed






1 jun. 2016

Inercia - Tobías Campos Fernández















Qué difícil alojarse
en el aire real,
en la palabra colmando
su cuerpo de sentido.

Sólo estamos
en el listado de los días,
en la ecuación anónima
del mantel y los cubiertos.

Sólo somos la inercia
de algo que alguien lanza,
el dictado, la secuencia sin excepción,
las hélices sin fin del pentagrama.

Qué difícil
asistir al paraíso
de las manos llenas
de todo cuanto cruza
el cielo de su tacto.