16 ene. 2018

Kambiz Pakandam, guitarrista iraní.





Kambiz Pakandam, guitarrista Iraní actuando en Sala Compañía en las III Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad de Jerez 15/01/10


8 ene. 2018

La vida de los esclavos en el siglo XXI - Gatillazo






Esclavos Del Siglo XXI - Gatillazo

Un trabajo de mierda,
una casa pequeña
un amor aplastado
por impuestos y deudas.
Unos niños preciosos
aprendiendo en la escuela
la vida de los esclavos en el siglo XXI

Atrapados en el precio
de una crisis eterna
por tener esas cosas
que no nos interesan.
Protestar débilmente,
reprimidos con fuerza
la vida de los esclavos en el siglo XXI

Unos nos arrastramos,
otros sueñan con ello
Unos se desesperan,
otros se suicidan
buscando una manera
de librarse de esto,
de una vida de esclavos en el siglo XXI


La vida de los esclavos en el siglo XXI


13 oct. 2017

El odio - Wisława Szymborska




Miren qué buena condición sigue teniendo
qué bien se conserva
en nuestro siglo el odio.
Con qué ligereza vence los grandes obstáculos.
Qué fácil para él saltar, atrapar.

No es como otros sentimientos.
Es al mismo tiempo más viejo y más joven.
Él mismo crea las causas
que lo despiertan a la vida.
Si duerme, no es nunca un sueño eterno.
El insomnio no le quita la fuerza, se la da.

Con religión o sin ella,
lo importante es arrodillarse en la línea de salida.
Con patria o sin ella,
lo importante es arrancarse a correr.
Lo bueno y lo justo al principio.
Después ya agarra vuelo.
El odio. El odio.

Su rostro lo deforma un gesto
de éxtasis amoroso.

Ay, esos otros sentimientos,
debiluchos y torpes.
¿Desde cuándo la hermandad
puede contar con multitudes?
¿Alguna vez la compasión
llegó primero a la meta?
¿Cuántos seguidores arrastra tras de si la incertidumbre?
Arrastra solo el odio, que sabe lo suyo.

Talentoso, inteligente, muy trabajador.
¿Hace falta decir cuántas canciones ha compuesto?
¿Cuántas páginas de la historia ha numerado?
¿Cuántas alfombras de gente ha extendido,
en cuántas plazas, en cuántos estadios?

No nos engañemos,
sabe crear belleza:
espléndidos resplandores en la negrura de la noche.
Estupendas humaredas en el amanecer rosado.
Difícil negarle patetismo a las ruinas
y cierto humor vulgar
a las columnas vigorosamente erectas entre ellas.

Es un maestro del contraste
entre el estruendo y el silencio,
entre la sangre roja y la blancura de la nieve.
Y ante todo, jamás le aburre
el motivo del torturador impecable
y su víctima deshonrada.

En todo momento, listo para nuevas tareas.
Si tiene que esperar, espera.
Dicen que es ciego. ¿Ciego?
Tiene el ojo certero del francotirador
Y solamente él mira hacia el futuro
con confianza.


5 sept. 2017

...ni nada más.


Cuando se dice "...¡y punto!"

en realidad se dice puntos suspensivos,

de lo contrario no se diría ni "y", ni "punto",

ni nada más.




Bill Evans "Peace Piece"


1 sept. 2017

La cara del que sabe - Amancio Prada






Cuando veas al hombre de banca

dinámico y grave

que en la ranura de su coche

introduce la llave,

mientras habla con un cliente

importante,

y con mano segura

agarra el volante,

verás, si te fijas, en el cristal

la cara del que sabe.



En la escuela, al salir de recreo

al patio empujándose,

si ves a uno que lo llaman

el Capacobardes

que le escupe en la oreja al tonto

de la clase

y se planta aguardando

que el otro se arranque,

helados de vidrio verás allí

los ojos del que sabe.



En la foto del jefe de estado

que fija el instante

en que él, sentado ante un decreto

de muerte de alguien,

en penoso deber la pluma

de oro blande,

cuando firme la firma

de un trazo la trace,

trazada en su frente la puedes ver

la marca del que sabe.


O si no, en el neón del espejo

del bar de ‘My darling’

si ves al chulo que a su rubia

le dice, fumándole

de nariz, «Que nanay, nenita,

que tu padre,

y cuidao con el rímel,

que no se te empaste»,

posada en sus párpados la verás

la fuerza del que sabe.


Y si asomas, en fin, al estudio

de altos cristales

donde el cerebro de la empresa

dibuja los planes

de la ruta futura, y corre

recto el lápiz

y a derecho y a regla

los borra los árboles,

guiada verás de la pura ley

la mano del que sabe.


Todos tienen su idea: son ellos

los reyes del aire.

Y si tú ves que, cuando a todos

los cierre en la cárcel

de los versos y que la música

ya se apague,

yo me quedo a las nubes

mirando distante,

recuérdame y dime "La veo ahí"

la cara del que sabe.

                                   Agustín García Calvo