28 dic. 2015

Algo queda - Agustín García Calvo - Antonio Selfa



¿Queda algo de lo que pasa,
amor? Algo queda.

De las estrellas de anoche
que borró la mañana
huellas hay entre la yerba,
no sé qué letras de plata,
para que tú las leas.

Algo de lo que pasa,
amor, algo queda.

La rana misma que ahora
ha saltado a la charca,
zas, se fue, pero nos deja
onda tras onda en el agua:
nunca sabrás la cuenta.

Algo, algo de lo que pasa,
amor, algo queda.

Al aire, apenas decirla,
se voló la palabra:
eco y eco de ella ruedan
sin fin perdiéndose tras las
nubes y las estrellas.

Algo, amor, de lo que pasa,
algo queda.

Y del amor que en tus labios
una vez palpitara,
eco y onda y clara seña
laten y alientan y granan
donde ni tú lo sepas.

Algo queda de lo que pasa,
amor, amor, algo queda.

Agustín García Calvo - 1984

21 dic. 2015

Y ahora me importa una mierda - arpaviejas



Y ahora me importa una mierda
el que todos se han marchado
y solito me kedado de la mano del diablo
Y ahora me importa una mierda el saber lo que he perdido
pero no sabes la pasta que llevo gastada en vino

Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
si he llegado o me he rendido
o si me he parao mil años pa' beber junto a los míos
y ahora me importa una mierda el saber que he defraudado
el saber que nunca he dado lo que de mi se ha esperado

Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda

Y ahora me importa una mierda
porque vivo a mi manera
y la gente me critica porque no tengo bandera
y ahora me importa una mierda el saber que me he perdido
entre montañas de costo y grandes mares de cerveza

Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda

Y ahora me importa una mierda

Y ahora me importa una mierda si vomito en mi chaqueta
juntando dos tres y días
todo en una borrachera
y ahora me importa una mierda de sentir la ultima pena
el día que contra el suelo se me rompa una botella

Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda

Y ahora me importa una mierda si me meto en la pelea
a mantel de la cerveza
a mantel de la quimera
y ahora me importa una mierda si el puto mundo revienta
porque después de la calma siempre viene la tormenta

Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda
Y ahora me importa una mierda

7 dic. 2015

Anne Naysmith, "La harapienta Señora de Chiswik"


La conocen por La harapienta Señora de Chiswik, 75 años, famosa pianista. En 1970 un hombre le rompió el corazón y decidió desaparecer profesionalmente viviendo una vida escondida. Primero la desalojaron de su piso, por lo que decidió vivir en su propio coche a la edad de 39 años, viviendo en el mismo por espacio de 20 años ante el desconcierto de los vecinos. 




Después la desalojaron teniendo que ir a vivir en la parte baja de un parque, y ahí hizo su huertito y empezó a sembrar sus matitas, plantitas y frutales. Hasta que llegaron unos vándalos, le tumbaron su techo y arrasaron con el jardín que con tanto amor había cuidado.

A pesar de que a través de los años recibió ofertas de cuidado, las negó, quería vivir a solas. "Este era el jardín que yo misma había hecho, no había razón de que lo destrozaran, todo porque los trabajadores del parque querían proteger esta zona de los ladrones".



Su día normalmente comienza cuando se levanta de su refugio, se lava en baños públicos y limpia su ropa en un grifo de agua de la gasolinera. 

Se pasa la mañana recorriendo tiendas para ver que puede recoger para comer ella y sus palomas.

Una vez por semana se mete de lleno en sus libros y en su biblioteca de música, única concesión a su anterior vida, de la cual rehúsa hablar. 


Después de que derrumbaran su refugio, la policía la encontró en estado de shock. La respuesta que dieron los constructores fue que no sabían "que tanto significaba ese lugar para esa señora". El daño ya está hecho y ahora ella no sabe a dónde ir.


Bïa y Lhasa de Sela - "Los Hermanos"

6 dic. 2015

Lhasa de Sela - En cualquier lugar de este camino



Ahora vivo en este país
y atiendo a este nombre,
hablo esta lengua,
no es exactamente igual,
por ninguna otra razón
este es pues mi hogar,
y los lugares en que solía estar, lejos de mí se fueron.

Has viajado largamente,
sólo debes seguir.
Ni mires atrás para ver
cuán lejos has llegado,
aunque tu cuerpo se vence
bajo la carga,
no hay ningún lugar donde parar,
ninguno en este camino.

Mi corazón se rompe,
no puedo dormir,
amo a un hombre,
él tiene miedo de mí,
cree que si no está en guardia
cuchillo en mano y vigilante,
le haré mi esclavo
para el resto de su vida.

Amo este instante
en el que simplemente la marea cambia.
Habrá un final
para la nostalgia y el anhelo.
Si puedo resistir
a ángeles y hombres,
nunca más me engullirá
la oscuridad.

Has viajado largamente,
sólo tienes que ir,
ni mires atrás para comprobar
cuán lejos has llegado,
aunque tu cuerpo se vence
bajo la carga,
no hay ningún lugar donde parar,
ninguno en este camino...
ninguno en este camino.

22 nov. 2015

Canción homenaje a la XV Brigada Internacional - Christy Moore.



Diez años antes de que viera la luz de la mañana
llegó una camaradería de héroes.
De cada esquina del mundo llegó navegando
la décimoquinta brigada internacional.

Vinieron para respaldar al pueblo español.
Para intentar detener la creciente marea fascista.
Los aliados de Franco eran poderosos y ricos,
los hombres de Frank Ryan vinieron del otro lado.

Hasta los olivos estaban sangrando (1)
cuando la batalla de Madrid tronó.
La verdad y el amor contra las fuerzas del mal,
la fraternidad contra el clan fascista.

¡Viva la Quince Brigada!
"No pasarán" el compromiso que les hizo luchar.
"Adelante" era el grito por toda la ladera.
Recordémosles a todos esta noche.

Bob Hillard era pastor de la Iglesia de Irlanda;
desde Killarney vino a través de los Pirineos.
De Derry vino un joven y valiente hermano cristiano.
Lucharon y murieron juntos en España.

Tommy Woods, de diecisiete años, murió en Córdoba.
Con Na Fianna él aprendió a sostener su arma.
Desde Dublín a Villa del Río
donde luchó y murió bajo el sol de España.

Muchos irlandeses oyeron la llamada de Franco,
junto a Hitler y Mussolini también.
La propaganda del púlpito y de los periódicos
ayudó a O'Duffy a alistar a su banda.

El llamamiento vino de la Iglesia: 'apoye a los fascistas'.
Los hombres de la sotana fallaron otra vez
cuando los obispos bendijeron a los 'camisas azules' en Galway mientras navegaban bajo la esvástica hacia España.

Esta canción es un tributo para Frank Ryan.
Kit Conway y Dinny Coady también.
Peter Daly, Charlie Regan y Hugh Bonar.
Aunque murieron muchos, sólo puedo nombrar a algunos.

Danny Doyle, Blaser-Brown y Charlie Donnelly.
Liam Tumilson y Jim Straney de Falls.
Jack Nally, Tommy Patton y Frank Conroy,
Jim Foley, Tony Fox y Dick O'Neill.

(1) Mención a la última frase del poeta Charlie Donnelly antes de morir en la batalla del Jarama.

19 nov. 2015

"ya no distingo..." - Mareva

ya no distingo un buen poema de una onomatopeya de cebollas o de un agujero de carcoma en tu médula espinal, me parece igual de importante escribir sobre las pulgas del gato, que sobre la épica del olvido o la venganza de los fusilados, todo me parece un rizoma del capricho de un mapa que arde, todo va al mismo sitio y se lo comen las sardinas, no hay palco ni coñac ni he llegado, la lágrima de pintura blanca del payaso es mi paraíso, puedo estar limando las patas de mi cama y creyendo que por fin he llegado a lo trascendental de la metafísica, o echándole zumo de pimiento al espectro de la abuela muerta y creyendo que al fin he comprendido el origen de las especies y el destino de las tripas de la rana en tu testamento

Mareva




17 nov. 2015

doy de comer a la tierra mis pasos


Parcela abandonada


¡Qué lástima! -me dice-. Aquí se podrían construir no sé cuantos pisos. 
¡O, por lo menos, hacer un huerto!

Yo callo, me hago el sordo y sonrío, mientras contemplo a las abejas libar la multitud de diminutas flores silvestres que han renacido.

4 nov. 2015

La combatiente y cantante Viyan Peyman muere combatiendo.





La combatiente y cantante Viyan Peyman, oriunda de la ciudad de Mako del Kurdistán Iraní, perdió la vida este lunes 6 de Abril de 2015, mientras combatía contra el Estado Islámico en Serekaniye (cantón del Yazira), según ha informado hoy la agencia de noticias Hawar News.

3 nov. 2015

Miña terra galega - Siniestro total



A una isla del Caribe
he tenido que emigrar
y trabajar de camarero
lejos lejos de mi hogar
me invade la morriña
el dolor de Breogán
cuando suena la muiñeira
el llanto empieza a brotar

Miña terra galega
donde el cielo es siempre gris
miña terra galega
es duro estar lejos de ti

Donde se quejan los pinos
y se escuchan alalás
donde la lluvia es arte
y Dios se echó a descansar
las zanfoñas de Ortigueira
los kafkianos del Jaján
la Liga Armada Galega
y el pazo de Meirás

Miña terra galega
donde el cielo es siempre gris
miña terra galega
es duro estar lejos de ti

Miña terra galega




11 sept. 2015

G a l d e k e t a - Mirem Agur Meabe




Galdeketa - Miren Agur Meabe

Non daude pozaldi horailetatik
batzeko ginen taupada hordigarri haiek?
Non, belaontzien ezpalez
eraikitzekotan ginen sutondo ibiltaria?
Non dago tigreen marrekin
dekoratu nahi genuen aberri berria?
Non, iraganaren magalari atximurka eginez
berretsi gura genituen gure paisajeak?
Non geratu da gure lehen ohe hartako erloju ezberdina?
Non galdu dugu misterioaren ura,
zeinahi utopia bedeinkatzeko balio ziguna?
Non gorde duzu irudimenaren maleta?
Zer dago orain barruan?

___________________________________________

Preguntas - Miren Agur Meabe

Dónde están los latidos ebrios
que íbamos a cosechar de toda nuestra euforia.
Dónde el hogar ambulante
que íbamos a construir con madera de naves.
Dónde está la patria nueva
que pensamos decorar con rayas de tigre.
Dónde los paisajes soñados
que conquistaríamos pellizcando al pasado.
Dónde quedó el reloj de nuestro primer lecho.
Dónde perdimos el agua del misterio.
Aquella que servía para bendecir las utopías.
Dónde guardaste la maleta de la imaginación.
Qué hay ahora dentro.


9 sept. 2015

LHOTSE - Alberto Valero


Profunda, insoportable, tremenda nostalgia. Nostalgia de esa luz, esa luz gloriosa y esa soledad plena de riqueza, de hambre de mundo y aura y blanco, una alegría inmensa y tranquila –el mundo, el gran mundo es tranquilo, sereno, hasta en sus catástrofes-: la mía era la sonrisa del mundo, esa sonrisa del ser que a la vez era estallido de luz y brisa helada con la que palpitar, pequeña brasa al rojo que era mi gozoso corazón de criatura jugando en el sinsentido feliz del mundo. Dolor y nostalgia por la altura, por la desmesura, porque lo imposible es revelado en esa roca negra, paredes infinitas de majestad indiferente y espectáculo de soberanía, risa primigenia de un mundo que aún es fábula… 
Nostalgia de ir con la nada de lo que acontece, de las apariciones, la luz y la sombra, el viento y el silencio, de esas mágicas horas de la tarde de oro y bronce en el hielo y su infinito juego, y no ser nada más que eso, ser nadie, ser nada.

Nostalgia de esa alegría extática, de flauta del origen que cantaba en el mundo, de cachorro que corretea en feliz desafío de vida, seducido por el mundo en mis poros, en mi ser...

Yo era como las nubes de roca y como las rocas que eran veloces nubes, yo era una bestia del origen embriagada de luz y hielo, con el universo en mis huesos. 


(El Lhotse es la cuarta montaña más alta del mundo, con 8.516 m. de altura sobre el nivel del mar. Se halla en Nepal, junto al Everest).

30 ago. 2015

Al canalla del látigo

Que la lluvia te esquive
y tu sed sea eterna.
Que la luz no te toque.
Que sabiéndote ciego
la imaginación se te niegue.
Que dependas de otro
para cualquier movimiento
y hasta tu más mínimo gesto
tenga un amo impiadoso
que decida por ti. ¡CANALLA!


24 ago. 2015

¡Oh!, sí... la Máquina...

¡La Máquina te quiere!
¡Pliégate  a encajar!

¡La Máquina te mastur-tartar!
La Máquina te policía tu debilidad...

¡Oh!, sí... la Máquina... ¡aaaah...!


16 ago. 2015

v i v i r


          Lo saben quienes no saben: la vida no es reductible a palabras, 
la vida no se piensa, se vive.

5 ago. 2015

Mi incapacidad


"Mi incapacidad de absorción, mi facultad de olvido fueron subestimadas por ellos. Querida incomprensión, a ti deberé ser yo, al fin. Pronto no quedará nada de todo eso con lo que me rellenaron."

Samuel Beckett - El innombrable

habitación 604


Samuel Beckett, Room 604, Hyde Park Hotel, London, 1983

25 jul. 2015

ROSA DE SANATORIO - Ramón María del Valle Inclán


Bajo la sensación del cloroformo                                                  
me hacen temblar con alarido interno,
la luz de acuario de un jardín moderno.
y el amarillo olor del yodoformo.

Cubista, futurista y estridente,
por el caos febril de la modorra
vuela la sensación, que al fin se borra,
verde mosca, zumbándome en la frente.

Pasa mis nervios, con gozoso frío,
el arco de lunático violín;
de un si bemol el transparente pío

tiembla en la luz acuaria del jardín,
y va mi barca por el ancho río
que divide un confín de otro confín.



en la taberna

23 jul. 2015

Desde siempre...

video
texto vídeo: Samuel Beckett

Destino y tiempo fueron urdidos para encadenar todo caminar al calendario de la esclavitud. 
No hay salida, ni en el destino ni en el tiempo. Sólo puedo caminar al margen de ambos. Loam

c r i s t a l

Hay un cristal. Siempre hay un cristal interpuesto, semejante a ese del ataúd, que enmarca el rostro del muerto.


22 jul. 2015

GENTE PIJAMA



Gente pijama  (Frank Zappa) Interpretado por Freddie White

Alguna gente es caliente 
Alguna gente es fría 
Alguna gente es pesada
Alguna gente lo capta 
Alguna gente lo hace 
Alguna gente pasa 
Algunos llevan pijama 
Si tan sólo lo supieran...

La gente pijama me está matando de aburrimiento, 
siento como si estuviera perdiendo el tiempo. 
Todos envueltos en franela, 
con una pequeña puertecilla trasera 
y algunas pequeñas ideas acomodadas en sus mentes.

¡Gente pijama! 
¡Gente, gente pijama! 
Seguro que te harán bostezar 
con las cosas que pueden decir. 
¡Gente pijama! 
¡Gente, gente pijama! 
¡Madre María y José, ojalá se fueran todos lejos!

¡Gente pijama! 
¡Hoy, un especial de gente pijama!
Llévate uno a casa y ahórrate un dolar.
¡Gente pijama! 
¡Gente, gente pijama! 
¡Envuélvelos!
¡Enróllalos!
¡Apártalos de mi camino!
Hein
Nya-nya-hein-nya-nya-hein-nya-nya-hein
Hoey-Hoey-Hoey 
¡Envuélvelos!
¡Enróllalos!
¡Apártalos de mi camino! 
Hein
Nya-nya-hein-nya-nya-hein-nya-nya-hein
Hoey-Hoey-Hoey 
¡Envuélvelos!
¡Enróllalos!
¡Apártalos de mi camino!
Hein
Nya-nya-hein-nya-nya-hein-nya-nya-hein
Hoey-Hoey-Hoey...

27 jun. 2015

el Síndrome del Lucio


En un experimento llevado a cabo en una enorme acuario con una serie de lucios, que son unos peces carnívoros capaces de comer gran número de pequeños pececillos cada vez que abren la boca, un grupo de investigadores aislaron a uno de ellos a un lado de la pecera, separándolo del resto de peces, de los grandes y de los pequeños, por un cristal transparente.

Durante un tiempo, el lucio intentó comer algunos de aquellos peces que nadaban frente a él, pero cada vez que abría su boca, golpeaba contra aquel cristal y lo único que sentía era dolor.

Pronto, el lucio dejaría de intentar cazar siquiera.

Una vez que había desistido, los investigadores retiraron el cristal que dividía la pecera y le separaba de todos aquellos peces. Pero él, para entonces, había llegado a creer que era imposible comer peces, y a pesar de nadar junto a ellos, ni siquiera intentó abrir la boca para comer. Porque en su cerebro se había implantado una sensación de dolor cada vez que lo intentaba, y la creencia de que de esa manera no podría nunca comer.

De lo que el Lucio no se dio cuenta es de que él seguía actuando como si las condiciones en aquella pecera fueran las mismas, cuando en realidad, se habían producido ciertos cambios que quizá hubieran hecho posible que en el presente los mismos actos pudieran dar lugar a resultados diferentes. Pero el lucio no solo no lo intentó una vez más, sino que finalmente se dejó morir de hambre.

El ser humano, como aquel lucio, presenta una serie de conductas y pensamientos que en infinidad de ocasiones se establecen en base a experiencias pasadas. Nuestro miedo al cambio, o el miedo a salir de nuestras zonas de confort, nos impide tomar decisiones coherentes y nos aferramos a la imposibilidad de gran número de cosas, sólo por el hecho de que en el pasado los resultados hayan sido negativos en esos ámbitos, sin ni siquiera haber constatado que las condiciones que se dan, puedan o no ser las mismas que se dieran entonces.

Hoy en día, el hecho de que ciertas creencias, la mayor parte de las veces equivocadas, se arraiguen en nuestro cerebro y no seamos capaces de hacerles frente porque la historia nos hace creer que son imposibles, se conoce como el Síndrome del Lucio.

15 jun. 2015

ZU

A piece of monologue [from ''Beckett on film'']



A Piece of Monologue

by Samuel Beckett


Birth was the death of him. Again. Words are few. Dying too. Birth was the death of him. Ghastly grinning ever since. Up at the lid to come. In cradle and crib. At suck first fiasco. With the first totters. From mammy to nanny and back. All the way. Bandied back and forth. So ghastly grinning on. From funeral to funeral. To now. This night. Two and a half billion seconds. Again. Two and a half billion seconds. Hard to believe so few. From funeral to funeral. Funerals of ... he all but said of loved ones. Thirty thousand nights. Hard to believe so few. Born dead of night. Sun long sunk behind the larches. New needles turning green. In the room dark gaining. Till faint light from standard lamp. Wick turned low. And now. This night. Up at nightfall. Every nightfall. Faint light in room. Whence unknown. None from window. No. Next to none. No such thing as none. Gropes to window and stares out. Stands there staring out. Stock still staring out. Nothing stirring in that black vast. Gropes back in the end to where the lamp is standing. Was standing. When last went out. Loose matches in right-hand pocket. Strikes one on his buttock the way his father taught him. Takes off milk white globe and sets it down. Match goes out. Strikes a second as before. Takes off chimney. Smoke-clouded. Holds it in left hand. Match goes out. Strikes a third as before and sets it to wick. Puts back chimney. Match goes out. Puts back globe. Turns wick low. Backs away to edge of light and turns to face east. Blank wall. So nightly. Up. Socks. Nightgown. Window. Lamp. Backs away to edge of light and stands facing blank wall. Covered with pictures once. Pictures of ... he all but said of loved ones. Unframed. Unglazed. Pinned to wall with drawing-pins. All shapes and sizes. Down one after another. Gone. Torn to shreds and scattered. Strewn all over the floor. Not at one sweep. No sudden fit of ... no word. Ripped from the wall and torn to shreds one by one. Over the years. Years of nights. Nothing on the wall now but the pins. Not all. Some out with the wrench. Some still pinning a shred. So stands there facing blank wall. Dying on. No more no less. No. Less. Less to die. Ever less. Like light at nightfall. Stands there facing east. Blank pinpocked surface once white in shadow. Could once name them all. There was father. That grey void. There mother. That other. There together. Smiling. Wedding day. There all three. That grey blot. There alone. He alone. So on. Not now. Forgotten. All gone so long. Gone. Ripped off and torn to shreds. Scattered all over the floor. Swept out of the way under the bed and left. Thousand shreds under the bed with the dust and spiders. All the ... he all but said the loved ones. Stands there facing the wall staring beyond. Nothing there either. Nothing stirring there either. Nothing stirring anywhere. Nothing to be seen anywhere. Nothing to be heard anywhere. Room once full of sounds. Faint sounds. Whence unknown. Fewer and fainter as time wore on. Nights wore on. None now. No. No such thing as none. Rain some nights still slant against the panes. Or dropping gentle on the place beneath. Even now. Lamp smoking through wick turned low. Strange. Faint smoke issuing through vent in globe. Low ceiling stained by night after night of this. Dark shapeless blot on surface elsewhere white. Once white. Stands facing wall after the various motions described. That is up at nightfall and into gown and socks. No. In them already. In them all night. All day. All day and night. Up at nightfall in gown and socks and after a moment to get his bearings gropes to window. Faint light in room. Unutterably faint. Whence unknown. Stands stock still staring out. Into black vast. Nothing there. Nothing stirring. That he can see. Hear. Dwells thus as if unable to move again. Turns in the end and enough will left to move again. Turns in the end and gropes to where he knows the lamp is standing. Thinks he knows. Was last standing. When last went out. Match one is described for globe. Two for chimney. Three for wick. Chimney and globe back on. Turns wick low. Backs away to edge of light and turns to face wall. East. Still as the lamp by his side. Gown and socks white to take faint light. Once white. Hair white to take faint light. Foot of pallet just visible edge of frame. Once white to take faint light. Stands there staring beyond. Nothing. Empty dark. Till first word always the same. Night after night the same. Birth. Then slow fade up of a faint form. Out of the dark. A window. Looking west. Sun long sunk behind the larches. Light dying. Soon none left to die. No. No such thing as no light. Starless moonless heaven. Dies on to dawn and never dies. There in the dark that window. Night slowly falling. Eyes to the small pane glaze at that first night. Turn from it in the end to face the darkened room. There in the end slowly a faint hand. Holding aloft a lighted spill. In the light of spill faintly the hand and milkwhite globe. Then second hand. In light of spill. Takes of globe and disappears. Reappears empty. Takes off chimney. Two hands and chimney in light of spill. Spill to wick. Chimney back on. Hand with spill disappears. Second hand disappears. Chimney alone in gloom. Glimmer of brass bedrail. Fade. Birth the death of him. That nevoid smile. Thirty thousand nights. Stands at edge of lamplight staring beyond. Into dark whole again. Window gone. Hands gone. Light gone. Gone. Again and again. Again and again gone. Till dark slowly parts again. Grey light. Rain pelting. Umbrellas round a grave. Seen from above. Streaming black canopies. Black ditch beneath. Rain bubbling in the black mud. Empty for the moment. That place beneath. Which ... he all but said which loved one? Thirty seconds. To add to the two and a half billion odd. Then fade. Dark whole again. Blest dark. No. No such thing as whole. Stands staring beyond half hearing what he's saying. He? The words falling from his mouth. Making do with his mouth. Lights lamp as described. Backs away to edge of light and turns to face wall. Stares beyond into dark. Waits for first word always the same. It gathers in his mouth. Parts lips and thrusts tongue forward. Birth. Parts the dark. Slowly the window. That first night. The room. The spill. The hands. The lamp. The gleam of brass. Fade. Gone. Again and again. Again and again gone. Mouth agape. A cry. Stifled by nasal. Dark parts. Grey light. Rain pelting. Streaming umbrellas. Ditch. Bubbling black mud. Coffin out of frame. Whose? Fade. Gone. Move on to other matters. Try to move on. To other matters. How far from wall? Head almost touching. As at window. Eyes glued to pane staring out. Nothing stirring. Black vast. Stands there stock still staring out as if unable to move again. Or gone the will to move again. Gone. Faint cry in his ear. Mouth agape. Closed with hiss of breath. Lips joined. Feel soft touch of lip on lip. Lip lipping lip. Then parted by cry as before. Where is he now? Back at window staring out. Eyes glued to pane. As if looking his last. Turns away at last and gropes through faint unaccountable light to unseen lamp. White gown moving through that gloom. Once white. Lights and moves to face wall as described. Head almost touching. Stands there staring beyond waiting for first word. It gathers in his mouth. Birth. Parts lips and thrusts tongue between them. Tip of tongue. Feel soft touch of tongue on lips. Of lips on tongue. Fade up in outer dark of window. Stare beyond through rift in dark to other dark. Further dark. Sun long sunk behind the larches. Nothing stirring. Nothing faintly stirring. Stock still eyes glued to pane. As if looking his last. At that first night. Of thirty thousand odd. Turn away in the end to darkened room. Where soon to be. This night to be. Spill. Hands. Lamp. Gleam of brass. Pale globe alone in gloom. Brass bedrail catching light. Thirty seconds. To swell the two and a half billion odd. Fade. Gone. Cry. Snuffed with breath of nostrils. Again and again. Again and again gone. Till whose grave? Which ... he all but said which loved one's? He? Black ditch in pelting rain. Way out through the grey rift in dark. Seen from on high. Streaming canopies. Bubbling black mud. Coffin on its way. Loved one ... he all but said loved one on his way. Her way. Thirty seconds. Fade. Gone. Stands there staring beyond. Into dark whole again. No. No such thing as whole. Head almost touching wall. White hair catching light. White gown. White socks. White foot of pallet edge of frame stage left. Once white. Least ... give and head rests on wall. But no. Stock still head haught staring beyond. Nothing stirring. Faintly stirring. Thirty thousand nights of ghosts beyond. Beyond that black beyond. Ghost light. Ghost nights. Ghost rooms. Ghost graves. Ghost ... he all but said ghost loved ones. Waiting on the rip word. Stands there staring beyond at that black veil lips quivering to half-heard words. Treating of other matters. Trying to treat of other matters. Till half hears there are no other matters. Never were other matters. Never two matters. Never but the one matter. The dead and gone. The dying and the going. From the word go. The word begone. Where else? Unnoticed by him staring beyond. The globe alone. Not the other. The unaccountable. From nowhere. On all sides nowhere. Unutterably faint. The globe alone. Alone gone.

Quanno 'o Sole è Doce

11 jun. 2015

Beginning To End - Samuel Beckett



If Billie Whitelaw was Samuel Beckett’s favorite actress, then MacGowran was his favored actor. The pair met in the bar of a shabby London hotel, an unlikely start to an “intimate alliance” that saw MacGowran collaborate with Beckett on the definitive versions of Waiting for Godot and Endgame. From this, their partnership led to a further legendary collaboration Beginning to End.

8 jun. 2015

...en las desmesuradas galerías del eco...


















Olga Orozco

Tiempo
te has vestido con la piel carcomida del último profeta;
te has gastado la cara hasta la extrema palidez;
te has puesto una corona hecha de espejos rotos y lluviosos jirones,
y salmodias ahora el balbuceo del porvenir con las desenterradas melodías de antaño,
mientras vagas en sombras por tu hambriento escorial, como los reyes locos.

No me importan ya nada todos tus desvaríos de fantasma inconcluso,
miserable anfitrión.
Puedes roer los huesos de las grandes promesas en sus desvencijados catafalcos
o paladear el áspero brebaje que rezuman las decapitaciones.
Y aún no habrá bastante,
hasta que no devores con tu corte goyesca la molienda final.

Nunca se acompasaron nuestros pasos en estos entrecruzados laberintos.
Ni siquiera al comienzo,
cuando me conducías de la mano por el bosque embrujado
y me obligabas a correr sin aliento detrás de aquella torre inalcanzable
o a descubrir siempre la misma almendra con su oscuro sabor de miedo e inocencia.
¡Ah, tu plumaje azul brillando entre las ramas!
No pude embalsamarte ni conseguí extraer tu corazón como una manzana de oro.

Demasiado apremiante,
fuiste después el látigo que azuza,
el cochero imperial arrollándome entre las patas de sus bestias.
Demasiado moroso,
me condenaste a ser el rehén ignorado,
la víctima sepultada hasta los hombros entre siglos de arena.

Hemos luchado a veces cuerpo a cuerpo.
Nos hemos disputado como fieras cada porción de amor,
cada pacto firmado con la tinta que fraguas en alguna instantánea eternidad,
cada rostro esculpido en la inconstancia de las nubes viajeras,
cada casa erigida en la corriente que no vuelve.
Lograste arrebatarme uno por uno esos desmenuzados fragmentos de mis templos.

No vacíes la bolsa.
No exhibas tus trofeos.
No relates de nuevo tus hazañas de vergonzoso gladiador en las desmesuradas galerías del eco.

Tampoco yo te concedí una tregua.
Violé tus estatutos.
Forcé tus cerraduras y subí a los graneros que denominan porvenir.
Hice una sola hoguera con todas tus edades.
Te volví del revés igual que a un maleficio que se quiebra,
o mezclé tus recintos como en un anagrama cuyas letras truecan el orden y cambian el sentido.
Te condensé hasta el punto de una burbuja inmóvil,
opaca, prisionera en mis vidriosos cielos,
Estiré tu piel seca en leguas de memoria,
hasta que la horadaron poco a poco los pálidos agujeros del olvido.
Algún golpe de dados te hizo vacilar sobre el vacío inmenso entre dos horas.

Hemos llegado lejos en este juego atroz, acorralándonos el alma.
Sé que no habrá descanso,
y no me tientas, no, con dejarme invadir por la plácida sombra de los vegetales centenarios,
aunque de nada me valga estar en guardia,
aunque al final de todo esté de pie, recibiendo tu paga,
el mezquino soborno que acuñan en tu honor las roncas maquinarias de la muerte,
mercenario.

Y no escribas entonces en las fronteras blancas “nunca más”
con tu mano ignorante,
como si fueras algún dios de Dios,
un guardián anterior, el amo de ti mismo en otro tú
que colma las tinieblas.
Tal vez seas apenas la sombra más infiel de alguno de sus perros.

3 jun. 2015

El trabajo


El trabajo es, por encima de todo, una actividad en la cual la actitud presente está subordinada al resultado ulterior; en suma, hay en el trabajo una subordinación del hombre al resultado que busca.

Georges Bataille

31 may. 2015

nubes vi

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"Pero pronto cansado de remover vanamente esos restos mentales avanzó a través del pasto largo y grisáceo resignado a no saber dónde estaba o cómo había llegado allí o dónde estaba yendo o cómo iba a regresar al lugar de donde no sabía cómo había venido. Así sucesivamente sin saber y sin una meta a la vista".

de Quietud aún inquieta, Samuel Beckett

13 may. 2015

António Ferreira 1940 - 2013




Setúbal, Portugal: Mural en homenaje al irreductible
 anarquista António Ferreira [1940–2013]