3 abr. 2017

instante que cae del que no surge - Loam



Trillados casis hipando angostos sumideros a trémulo destajo.
Turbia evidencia tantas veces reiterada como noria empuja rolando a todo iris, a párpado izado ojo por laberintos disueltos en algún algo qué. Párpado a toda matraca.
Y demás adherencias… 
Términos por los que de aquí allá, tal vez sin como tal, sin para esto. Ya sólo vago fluir de atisbos…Restos de lo que queda por venir. 
Ahora boga denodadamente en la clepsidra. Hiende sus viejos remos una y otra vez en términos residuales, vocablos desposeídos para siempre del sentido que tal vez tuvieron.
La cosa avanza, avanza o retrocede, no sabe, pero no se detiene, no puede detenerse. Bien –dice para sí una vez más–, es cuestión de aguardar pacientemente, simplemente aguardar en Mientras Tanto, nuestro genuino planeta. Aquí hay más de lo que se precisa para la quiebra definitiva, este debe ser El Dorado de todos los Tampoco.
Ni una palabra más a ese montón. Tal vez un interminable bostezo, tramo hueco entre el incipiente aullido y el definitivo silencio.
¿Por qué está ahí? ¿Cómo llegó hasta ahí?… Yermo, aunque no del todo, no para siempre, no por ahora. ¿Para qué disponer de instrumento tan refinado?... Ni una palabra más a este montón. Hagamos otro antes de partir hacia el silencio, hacia la ausencia que el pródigo ruido anticipa al filo del bermejo hocico del animal disperso.
Puesto que aquí, aunque sin certeza. Puesto que invariablemente aquí, sin allá, sólo imaginado así. Puesto que así, instante o algo aquí así imaginado, no importa qué palabras.
Poco a poco o a raudales, sin aguardar instante en su mismo redundante hueco, retórica parodia sin distancia ni extremo. 
Palabra que concluye la grieta de este instante que cae del que no surge.
Ausencia a granel, a borbotones.
 
De hueco a hueco donde rumiar recorrido y rellenarlo de tal manera. O simplemente contemplar sin más los falsos techos, muda palabra socavada brotando de una larga y espesa fatiga, lindes impregnadas de la estéril y lejana exactitud del foso rumiante. De puntillas, ligeramente inclinado hacia la caída; la cabeza erguida, forzada hacia atrás; los brazos elevados, tendidos hacia al frente cerrado; las manos abiertas, tensas; los dedos crispados; los ojos cerrados… prolongando la mirada perdida en la ausencia. 
Reiterado, mecido por magnitudes que dilatan la brevedad y contraen la inconsecuente demora. Tránsito de un atisbo memo. 
No llegará parte, ninguna de cuantas vagó en pos. Siempre instantes quiebra o indicio, lo recuerda a sangre. Todo aquello… Fantasmagórico cúmulo de visiones insólitas que ahora rememora atónito preguntándose de dónde surgieron tan afiladas sombras. 
Perpetuo jadear, se ingiere y regurgita a sí mismo excedido el umbral del instante idéntico y sucesivo de un presente redundante y desenmascarado.

27 mar. 2017

This Land (rewritten) -Jim page





This Land


come gather round me, hear my sad story
I know you think you've heard some one sing it before me
but it's an old song, I had to change it
times ain't what they used to be
as I went walking that super highway
below the gray haze and sooted skyway
I was arrested for hitch hiking on the freeway
they said it don't belong to me
it ain't my land and it ain't your land
could be a rich land but it's a poor land
'cause of the few that hold it in their tight-gripped hand
so that it don't belong to you or me

when I was younger and in my schooling
I learned and followed by all the rulings
I never dreamed that they were only fooling
how could my teachers lie to me ?
but as time passed and I grew older
and the world around me got a little colder
I heard a voice came calling at my shoulder
said it don't belong to you or me
it ain't my land and it ain't your land
could be a rich land but it's a poor land
'cause of the few that hold it in their tight-gripped hand
so that it don't belong to you or me

from the board rooms of corporations
to the back roads of desperate situations
it's a confused and dis-united nation
all the way from sea to shining sea
from the urban war zones of the busted street lights
to the toxic waste lands of Nevada Test Sites
from the open strip mines to the clear cut forests
oh it's a sad sight to see
I see the downsize, I see the layoffs
the corporate welfare, politician's payoffs
I see the breadlines that never make the headlines
'cause they're no so entertaining on TV
when they can reduce you to just a number
when they can knock you down and they can plow you under
and when the only thing that matters is the dollar
then you know it don't belong to you or me

it ain't my land and it ain't your land
could be a rich land but it's a poor land
'cause of the few that hold it in their tight-gripped hand
so that it don't belong to you or me

there was a time when this song was greater
but that was then, and this is later
and there's a hole in my heart that's like a crater
and they say it's gonna be the death of me
let's take this song back, let's take this country
take back our future, it's our duty
let's stand up tall so that everyone can see
then this land will belong to you and me
and it will be your land and it will be my land
from California to the New York Island
from the redwood forests to the gulf stream waters
this land will belong to you and me

3 mar. 2017

Cuento de Oscar Wilde: El hombre que contaba historias





Había una vez un hombre muy querido de su pueblo porque contaba historias. Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las noches, todos los trabajadores del pueblo, tras haber bregado todo el día, se reunían a su alrededor y le decían:

-Vamos, cuenta, ¿qué has visto hoy?

Él explicaba:

-He visto en el bosque a un fauno que tenía la flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos.

-Sigue contando, ¿qué más has visto? -decían los hombres.

-Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro.

Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias.

Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas… Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía la flauta y a un corro de silvanos… Aquella noche, cuando regresó a su pueblo y, como los otros días, le preguntaron:

-Vamos, cuenta: ¿qué has visto?

Él respondió:

-No he visto nada.


16 feb. 2017

Escuela cerrada, escuela dormida, escuela es el orden, escuela es la fila - Germán Coppini


Germán Coppini















Escuela cerrada, escuela dormida, escuela es el orden, escuela es la fila. Cotorras, loritos, aves parlanchinas dicen de corrido lo de sus cartillas. La escuela es la jaula, la pajarería, la escuela es la soga que acaba con vidas. Despierta escuela, despierta y mira. Enseñas la noche y ocultas el día. Despierta escuela, despierta y mira. Matas ilusiones, matas alegría. El tonto es el tonto porque no le incitan y el listo es el listo porque participa. Honores, diplomas, mención, palmaditas, olvidando a tantos que las necesitan. Escuela es la paja sin una corrida, preguntas, respuestas, matan poesía, cesantes, suicidas, se impone la criba escuela es la soga que acaba con vidas. Despierta, escuela, despierta y mira.

6 feb. 2017

PIS-FM

       
   

Y las vocecitas, claro está,

tan límpidas ellas 

tan brillantes y poséticas ellas ¡ah!, 

tan clo-clo-clónicas ellas ¡ah! 

y tan amorosísimas ellas ¡ah! 

pulgueándo sin cesar de máquina en máquina

de pabellón auditivo externo 

a externo pabellón sordo 

llevando con tan artíssstica ¡ah! 

bondadosa ¡ah! 

y humana dedicación ¡ah!

la dulcemente confeccionada 

buena edulcorada nueva 

hasta el último confín 

del muy sujeto y muy cableado planeta. 

Yanohacenfaltapausas
paralapublicidad... ¡aaah!...

2 feb. 2017

jondo


Llegué una noche al límite arterial de un tiempo
donde aún era posible la conexión
con gentes zaheridas
abatidas con decoro de apátridas
aquella fascinante ceremoniosa manera
de sacar a flote la intimidad
a través de una quejumbre oriunda
de la más neta sabiduría de la sangre
y no transcrita nunca en un pentagrama
a no ser que se hiciera
con la onomástica deflagración de un grito.

J.M. Caballero Bonald.