7 dic. 2015

Anne Naysmith, "La harapienta Señora de Chiswik"


La conocen por La harapienta Señora de Chiswik, 75 años, famosa pianista. En 1970 un hombre le rompió el corazón y decidió desaparecer profesionalmente viviendo una vida escondida. Primero la desalojaron de su piso, por lo que decidió vivir en su propio coche a la edad de 39 años, viviendo en el mismo por espacio de 20 años ante el desconcierto de los vecinos. 




Después la desalojaron teniendo que ir a vivir en la parte baja de un parque, y ahí hizo su huertito y empezó a sembrar sus matitas, plantitas y frutales. Hasta que llegaron unos vándalos, le tumbaron su techo y arrasaron con el jardín que con tanto amor había cuidado.

A pesar de que a través de los años recibió ofertas de cuidado, las negó, quería vivir a solas. "Este era el jardín que yo misma había hecho, no había razón de que lo destrozaran, todo porque los trabajadores del parque querían proteger esta zona de los ladrones".



Su día normalmente comienza cuando se levanta de su refugio, se lava en baños públicos y limpia su ropa en un grifo de agua de la gasolinera. 

Se pasa la mañana recorriendo tiendas para ver que puede recoger para comer ella y sus palomas.

Una vez por semana se mete de lleno en sus libros y en su biblioteca de música, única concesión a su anterior vida, de la cual rehúsa hablar. 


Después de que derrumbaran su refugio, la policía la encontró en estado de shock. La respuesta que dieron los constructores fue que no sabían "que tanto significaba ese lugar para esa señora". El daño ya está hecho y ahora ella no sabe a dónde ir.


3 comentarios:

  1. qué hermosa ella escribiendo cada noche, a cada paso, poemas y canciones con su piano inconmensurable, más allá de todos! me escalofrió la historia, malditos los que arrancaron sus flores! pero tal vez ya haya encontrado otro huerto, más allá, es preciosa la trenza que se ve en la primera foto parece también una flor de salvia!

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  2. No hay derecho a lo que le hicieron a su huerto. Qué cobardes y qué pobres quienes le hicieron eso, qué pobres... y qué frágil esta flor de quien no sabemos por qué la quebró un hombre...

    ¿Cómo puede la mente llegar a ser tan frágil?

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  3. Del hogar interior no nos pueden desalojar tan fácilmente, estoy seguro que ahí aún hay hermosos jardines y música a salvo de los vándalos.

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