14 may. 2016

En la misma oscuridad ficticia




Imaginado inventor imaginándolo todo para hacerse compañía. En la misma obscuridad ficticia que sus ficciones. En qué postura y si en la misma o no que el oyente, aún no imaginado definitivamente. ¿No es bastante uno inmóvil? ¿Por qué duplicar ese factor concreto de consuelo? Entonces, que se mueva. Sin exageración. A gatas. Un gatear moderado, con el torso bien separado del suelo y los ojos mirando al frente vigilantes. Si eso no es mejor que nada, anularlo. De ser posible. Y en el vacío recuperado, otro movimiento. O ninguno. Con lo que sólo quedará por imaginar la posición más útil. Pero, por seguir adelante, que gatee. Gatee y caiga. Vuelva a gatear y vuelva a caer. En la misma obscuridad ficticia que sus ficciones.

Samuel Beckett (de su libro Compañía)


1 comentario:

  1. Así hasta comprender su naturaleza quebrantable con todas sus ficciones.

    ResponderEliminar