5 jun 2016

Chicho Sánchez Ferlosio - Son para turistas (Nicolás Guillén)







Son para turistas

No me paguen porque cante 

lo que nos les cantaré; 
ahora tendrán que escucharme 
todo lo que antes callé. 

¿Quién los llamó? Gasten su plata, 
beban su alcohol, cómprense un güiro, 
pero a mí no, pero a mí no, pero a mí no.

Todos estos yanquis rojos 
son hijos de un camarón, 
y los parió una botella, 
una botella de ron. 

¿Quién los llamó? Ustedes viven, 
me muero yo, comen y beben, 
pero yo no, pero yo no, pero yo no.

Aunque soy un pobre negro, 
sé que el mundo no anda bien; 
¡ay, yo conozco a un mecánico 
que lo puede componer! 

¿Quién los llamó?  Cuando regresen a Nueva York, 
mándenme pobres como soy yo, 
como soy yo, como soy yo.

A ellos les daré la mano, 
y con ellos cantaré, 
porque el canto que ellos saben 
es el mismo que yo sé.


Cupidon s'en fout






3 jun 2016

Ni el retrato de un abuelo que ganara una batalla




Ante la amenaza de inundaciones, personal del museo de El Louvre
se dispone para poner a salvo las obras que éste alberga.



¡Qué lástima
que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa
solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo que ganara
una batalla,
ni un sillón de viejo cuero, ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria
que apenas tiene una capa...
venga, forzado, a cantar cosas de poca importancia!

León Felipe



Refugiados sirios huyendo de la guerra a punto de ahogarse




2 jun 2016

Alguien que desde lejos - Carmen Blázquez




Alguien que desde lejos 
se parece a mí

cuando me acerco 
se parece a ti

Está sacando agua de un pozo
y me la ofrece

Entonces siento la sed






1 jun 2016

Inercia - Tobías Campos Fernández















Qué difícil alojarse
en el aire real,
en la palabra colmando
su cuerpo de sentido.

Sólo estamos
en el listado de los días,
en la ecuación anónima
del mantel y los cubiertos.

Sólo somos la inercia
de algo que alguien lanza,
el dictado, la secuencia sin excepción,
las hélices sin fin del pentagrama.

Qué difícil
asistir al paraíso
de las manos llenas
de todo cuanto cruza
el cielo de su tacto.


30 may 2016

The Old Man's Tale - Ronnie Drew

 Ronnie Drew

The Old Man's Tale

 At the turning of the century I was a boy of five
 Me father went to fight the Boers and never came back alive.
 Me mother was left to bring us up, no charity she'd seek,
 So she washed and scrubbed and scrapped along on seven and six a week.

 When I was twelve I left the school and went to find a job
 I took the royal shilling and went off to do my bit,
 I lived on mud and tears and blood, three years or thereabouts
 Then I copped some gas in flanders and got invalided out.

 Well when the war was over and we'd settled with the Hun,
 We got back into civvies and we thought the fighting done,
 We'd won the right to live in peace but we didn't have such luck,
 For we found we had to fight for the right to go to work

 In '26 the General Strike found me out in the streets,
 Although I'd a wife and kids by then and their needs I had to meet,
 For a brave new world was coming and I taught them wrong from right,
 But Hitler was the lad who came and taught them how to fight.

 My daughter was a landgirl, she got married to a Yank
 And they gave my son a gong for stopping one of Rommel's tanks.
 He was wounded just before the end and he convalesced in Rome
 He married an Eyetie nurse and never bothered to come home.

 My daughter writes me once a month, a cheerful little note
 About their colour telly and the other things they've got.
 She's got a son, a likely lad; he's nearly twenty-one
 And she tells me now they've called him up to fight in Vietnam.

 We're living on the pension now, it doesn't go too far
 Not much to show for a life that seems like one long bloody war.
 When you think of all the wasted lives it makes you want to cry
 I'm not sure how to change things, but by Christ we'll have to try.

27 may 2016

Rendijas las palabras - Conrado Santamaría

Se nos dice va y viene
el viento desde siempre ay enredando
las nubes los mercados
de su peso que caen
como manzanas
y se alzan se nos dice
los córneos armadillos consejeros
de natural necrófagos y el ciclo
de la lucha se nos dice por la vida
los muertos tan motores de la historia
entre ruinas de un muro de un cortijo
confuso se nos dice la paciencia
y no hay otra baraja
ni más vueltas
se nos dice no hay tutía
                                          y nosotros decimos
el viento desde dentro desde siempre
ay enredando nubes
manzanas y armadillos
muñecos y ventrílocuos decimos
el mismo mandamiento y a la espera
del milagro decimos del esclavo
en el solar en venta insostenible
con miedo en la garganta
y obedientes decimos consumada
la condición humana
tal y como
si no hubiera hendiduras
si no hubiera rendijas las palabras
los hallazgos
si no hubiera un adentro más adentro
con una voz distinta más genuina.

Poema extraído del libro De vivos es nuestro juego (Ruleta Rusa Ediciones, 2015)


14 may 2016

En la misma oscuridad ficticia




Imaginado inventor imaginándolo todo para hacerse compañía. En la misma obscuridad ficticia que sus ficciones. En qué postura y si en la misma o no que el oyente, aún no imaginado definitivamente. ¿No es bastante uno inmóvil? ¿Por qué duplicar ese factor concreto de consuelo? Entonces, que se mueva. Sin exageración. A gatas. Un gatear moderado, con el torso bien separado del suelo y los ojos mirando al frente vigilantes. Si eso no es mejor que nada, anularlo. De ser posible. Y en el vacío recuperado, otro movimiento. O ninguno. Con lo que sólo quedará por imaginar la posición más útil. Pero, por seguir adelante, que gatee. Gatee y caiga. Vuelva a gatear y vuelva a caer. En la misma obscuridad ficticia que sus ficciones.

Samuel Beckett (de su libro Compañía)


11 may 2016

8 may 2016

El barzón - Amparo Ochoa



Esas tierras del rincón
Las sembré con un buey pando,
Se me reventó el barzón
Y sigue la yunta andando

Cuando llegué a media tierra
El arado iba enterrado
Se enterró hasta la telera
El timón se deshojó
El yugo se iba pandeando
El barzón iba rozando
El sembrador me iba hablando
Yo le dije al sembrador
No me hable cuando ande arando

Se me reventó el barzón
Y sigue la yunta andando
Cuando acabé de piscar
Vino el rico y lo partió
Todo mi maíz se llevó
Ni pa'comer me dejó
Me presentó aquí la cuenta
Aquí debes veinte pesos
De la renta de unos bueyes
Cinco pesos de magueyes
Una nega tres cuartillos
De frijol que te prestamos
Una nega tres cuartillos
De maíz que te habilitamos
Cinco pesos de unas fundas
Siete pesos de cigarros
Seis pesos no se de que
Pero todo está en la cuenta
Además de los veinte reales
Que sacaste de la tienda
Con todo el maíz que te toca
No le pagas a la tienda
Pero cuentas con mi tierra
Para seguirla sembrando

Ahora vete a trabajar
Pa' que sigas abonando
No'más me quedé pensando
Sacudiendo mi cobija
Haciendo un cigarro de hoja
Que patrón tan sinvergüenza
Todo mi maíz se llevó
Para su maldita troje.

Se me reventó el barzón
Y sigue la yunta andando...

Cuando llegué a mi casita
Me decía mi prenda amada
¿'ontá el maíz que te toca?
Le respondí yo muy triste:
El patrón se lo llevó
Por lo que debía en la hacienda
Pero me dijo el patrón
Que contara con la tienda


Ahora voy a trabajar
Para seguirle abonando
Veinte pesos diez centavos
Unos que salgo restando
Me decía mi prenda amada:
Ya no trabes con ese hombre
No'más nos 'ta robando
Anda al salón de sesiones
Que te lleve mi compadre
Y no le hagas caso al padre
El y sus excomuniones
¿que no ves a tu familia
Que ya no tiene calzones?
Ni yo tengo ya faldilla
Ni tu tienes pantalones
No'más me quedé pensando
¿por qué dejé a mi patrón?
Me decía mi prenda amada
Que vaya el patrón al cuerno
Como estuviéramos de hambre
Si te has seguido creyendo
De lo que te decía el cura
De las penas del infierno
¡viva la revolución!
¡muera el supremo gobierno!
Se me reventó el barzón
Y siempre seguí sembrando.

6 may 2016

¡Qué afortunado el hombre que no la posee! - Bertold Brecht



¡Qué afortunado el hombre que no la posee! - Bertold Brecht

Ya visteis al sagaz Salomón
y sabéis lo que fue de él.
Lo complejo le parecía sencillo.
Maldijo la hora que lo hizo nacer
y vio que todo era en vano.
¡Cuán grande y sabio fue Salomón!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la sabiduría lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Visteis después al valeroso César
y sabéis lo que fue de él.
Lo deificaron en vida
pero, aún así, lo asesinaron.
Y cuando alzaban el fatal puñal,
exclamó, bien alto: "¡tú también, hijo!"
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la valentía lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Habéis oído hablar del honrado Sócrates,
el hombre que jamás mentía.
Pero no fueron tan agradecidos como cabría pensar.
En vez de eso, los gobernantes lo hicieron juzgar
y le entregaron la bebida emponzoñada.
¡Qué honrado era el noble hijo del pueblo!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la honradez lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Aquí veis a unas personas respetables
que se atienen a las leyes de Dios,
quien, de momento, no se da por enterado.
Los que estáis sentados calentitos y seguros en casa
ayudadnos a aliviar nuestra amarga necesidad.
¡Con lo virtuosamente que comenzamos!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue el temor de Dios lo que nos sumió en este estado.
¡Qué afortunado el hombre que no lo posee!
¡Qué afortunado el hombre que no lo posee!

5 may 2016

...fue su caminar...




...su manera de caminar.


No importa, ellos hacen...



No necesita razonar, sólo sufrir, 
siempre del mismo modo, 
nunca menos, nunca más,
sin esperanza de tregua,
sin esperanza de consumirse,
es sencillísimo.
No hace falta razonar para no esperar.
Venga pues la monotonía, es más estimulante.
Pero ¿cómo asegurarla?
No importa, ellos hacen...

Samuel Beckett












1 may 2016

LA MOSCA - Samuel Beckett





Entre la escena y yo el cristal vacío salvo ella

vientre a tierra ceñida por sus negras tripas

antenas locas alas enredadas

patas curvas boca succionando en el vacío

golpeando en el azul estrellándose contra lo invisible

impotente bajo mi pulgar

trastorna al mar y al cielo serenos